Hace unos días, los alumnos de francés, celebramos La Chandeleur. Una fiesta llena de luz en la que se hacen crêpes, redondos y dorados como el sol. Y a eso nos dedicamos, a hacer crêpes, y a compartirlos, rellenos de chocolate, con nuestros compañeros.

¡Cómo tos voz meter, paixaros! De todas trazas, yo contino opinando que son més buenas las pasteras. 😛