Se acerca el fin de curso y el CRA Cinca-Cinqueta realizó su última salida de grupo.
El pasado día 12 de junio que era jueves los alumnos del CRA acudieron a Pineta, de excursión, dentro del programa PEZI del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. Esta actividad estaba englobada junto con otras realizadas ya por monitores con anterioridad en las aulas.
Los alumnos se desplazaron en dos autobuses desde sus localidades y llegaron a la pradera de Pineta, lugar donde almorzaron todos juntos.
Después los chicos y chicas se repartieron en diferentes grupos y con maestros y monitores. Nos llevaron a través del bosque por un sendero, explicando parte de la flora y fauna más representativa. Llegamos por el camino a una pista cercana al primer puente hacia los Llanos de Lalarri, donde se podía contemplar unas bonitas cascadas por el discurrir del río.
Por el recorrido vieron los chicos felqueras, que es el nombre en belsetán de los helechos. También distinto arbolado como avellanos o hayas. Escondidos entre hojarasca vimos muchos escarabajos peloteros. En nuestro grupo la monitora nos dejó unas lupas para ver y localizar otros pequeños “bichos” que se encuentran entre las hojas y saberlos interpretar.
Nos explicaron muchas cosas, entre ellas que las hayas pueden llegar a vivir 300 años y crecer hasta 40 metros. Que tienen la corteza como la de un elefante, con un similar color y rugosidad, ese color grisáceo. A veces estos árboles tienen en su corteza también líquenes, que no son más que algas y hongos juntos.
Por el camino también vimos unas flores preciosas con verdes y una bonita flor azul que le llaman Oreja de Oso y que salían al lado de rocas.
Tuvimos la oportunidad de ver en vivo una serpiente que paseaba cerca de la senda.
Otro de los árboles que conocimos y predomina por Pineta es el abedul que se conoce porque su “piel” (corteza) se deshila y va saliendo como en capas y es que los egipcios ya la usaban como papiro para escribir sobre ella.
El olmo es un árbol bonito y abundante. Vimos algunos cortados al lado del camino y la monitora nos explico que fueron cortados porque tenían una enfermedad que se llama “graciosis”. A través de sus círculos del tronco contamos la edad de unos cuantos de los olmos. Algunos de estos círculos estaban más separados que otros. Nos contaron que cuando están más separados es que han tenido más agua y han pasado menos sed y que por el contrario, cuando los círculos están más juntos es que el árbol ese año ha tenido más sed o menos agua, ya que cada círculo o anillo del tronco es un año de vida de ese árbol.
Al bajar vimos más plantas, alguna que incluso eran carnívoras, como la pinguicola grandiflora, una planta que no se abre pero que los insectos se quedaban pegados en sus hojas.
Después del recorrido nos juntamos todos de nuevo en la pradera. Los peques de los coles, que habían hecho el recorrido más corto ya nos esperaban allí comidos. Bajamos a las piscinas en autobús y comimos allí.
Después fuimos al ayuntamiento a ver una actividad del Proyecto Luzía Dueso de Aragonés. Allí la Orquestina del Fabirol enseñó instrumentos de música tradicionales e hizo cantar a los niños con un Karaoke que llevaban.
La actividad terminó a las cuatro de la tarde, cuando los alumnos ya se fueron cada uno a su localidad en los transportes. ¡Menos los de Bielsa que ya estaban en casa!
